El show unipersonal y el partido que no existió
La jornada del martes produjo dos partidos de octavos con desenlace dramático. Uno ocupó portadas, minutos de televisión, sitios web, redes sociales y probablemente los sueños de media humanidad; el otro fue un cero a cero entre Suiza y Colombia que se definió por penales y que, a juzgar por el volumen de cobertura, bien podría haberse jugado a puerta cerrada en un universo paralelo. No exagero: la maquinaria mediática argentina, TyC Sports, Olé, Bolavip, C5N, El Litoral, El Esquiú, entre otros, se volcó en bloque sobre la remontada ante Egipto, y el resto del ecosistema la siguió por inercia.
Eurosport y las plataformas europeas replicaron el encuadre: Argentina remontó, Argentina sufrió, Argentina es épica. Egipto merecía ser tratado como el héroe trágico de la jornada, no como la comparsa necesaria para que Messi volviera a ser portada. Y Suiza, que eliminó a Colombia en 120 minutos de tensión absoluta, merecía al menos existir. El VAR de la Prensa no silba jugadas: señala coberturas fuera de juego.
“La prensa cubrió un partido y medio. Egipto y Suiza quedaron fuera de foco.”