La prensa no cubre el Mundial: cubre las historias que ya tenía escritas
La cobertura del lunes dibujó un mapa de prioridades tan predecible como asimétrico. RTVE, AS, Cadena SER, ESPN, Olé y El Comercio desplegaron un tono épico unánime para el doblete de Messi ante Austria, y reportaron que el argentino quebró el récord histórico de goles en Mundiales. La gesta de Haaland, otro doblete, otra clasificación, pero sobre todo el regreso de Noruega a una fase eliminatoria tras 28 años de ausencia, recibió atención en CNN, EFE y El Espectador, aunque con un volumen y un voltaje retórico visiblemente menores.
Francia, pese a firmar un 3-0 impecable que liquidó el grupo, fue despachada como un trámite burocrático. Y la remontada de Argelia ante Jordania apenas arañó el radar global. Lo de siempre: una parte del mundo grita un gol y la otra ni se entera.
El sesgo no es geográfico sino emocional: Messi habla español, protagoniza el ocaso de una era y vende; Haaland exigía un esfuerzo de contextualización que la mayoría de redacciones no hicieron. Francia paga el precio de la excelencia rutinaria.
“La prensa no cubre el Mundial: cubre las historias que ya tenía escritas antes del silbatazo inicial.”
