El Mundial de uno solo
El periodismo deportivo tuvo este martes un espejo incómodo en el que mirarse: dos selecciones firmaron goleadas o clasificaciones con mérito propio, pero la cobertura global volvió a reducir el Mundial a un hombre. Portugal 5-0 Uzbekistán fue, para la mayoría de las cabeceras internacionales, «Cristiano anotó doblete» y poco más. Los goles de Nuno Mendes y Rafael Leão, el autogol uzbeko, e incluso la propia existencia de Uzbekistán en su segunda cita mundialista, desaparecieron bajo el peso de una narrativa prefabricada.
Mientras tanto, Colombia selló su pase a dieciseisavos con un triunfo angustioso ante RD Congo que apenas arañó titulares fuera del ámbito hispanoamericano. Inglaterra firmó un 0-0 ante Ghana que la prensa británica cubrió como decepción propia, omitiendo el mérito defensivo de las Black Stars. El patrón es consistente: los medios no cuentan el Mundial, cuentan las hazañas de sus protagonistas predilectos. Los demás equipos comparecen como comparsas, y eso no es periodismo: es taquilla.
“La prensa global reduce el Mundial a superestrellas; el resto del fútbol es telón de fondo.”
