Europa domina el relato, no el marcador
Tres partidos, tres ganadores de dos continentes, y sin embargo la cobertura internacional insiste en hablar de «dominio europeo». Francia goleó 3-0 a Suecia y la prensa gala hizo lo previsible: celebrar a Mbappé sin preguntarse si el rival ofreció resistencia real. Noruega recibió un tratamiento de épica individual por el gol de Haaland al 86, que diluyó el hecho de que los escandinavos estuvieron a un suspiro del alargue.
Pero el sesgo más revelador está en lo que la narrativa global omite: México eliminó 2-0 a Ecuador en el Azteca con un control que jamás estuvo en duda, y sin embargo el relato internacional despacha ese triunfo como una anécdota local mientras eleva las victorias europeas a la categoría de tendencia continental. La prensa que hoy pregona «dominio europeo» omite el tropiezo histórico del día anterior, Alemania y Países Bajos eliminados, y convierte un par de victorias en un relato de supremacía que los números no sostienen.
“Intensidad de parcialidad: 72/100. No por lo que cada prensa nacional hizo en casa, sino por cómo la cobertura internacional torció la foto del día para que encajara en un marco que ayer mismo se había resquebrajado.”
