La prensa y sus dos africanas invisibles
El libreto del día estaba escrito con tinta inglesa y estadounidense antes de que rodara el balón. Inglaterra y Estados Unidos avanzaron a octavos, pero el modo en que la prensa global contó, y sobre todo ordenó, esas clasificaciones revela una parcialidad sutil: la de la jerarquía narrativa. Inglaterra sufrió, pero la cobertura anglófona convierte ese sufrimiento en épica propia: el relato no es «RD Congo estuvo a trece minutos de eliminar a una potencia», sino «Inglaterra encontró el carácter de las grandes selecciones».
La diferencia es de sujeto gramatical, pero también de respeto periodístico. En el Bélgica-Senegal, los medios francófonos enfrentan un dilema incómodo: celebrar a una Bélgica parcialmente francófona sin invisibilizar a Senegal, que tuvo el partido en el bolsillo durante 85 minutos.
“La prensa anglófona narró desde la centralidad de sus selecciones; las gestas africanas fueron condimento, no sustancia.”
