España resucita, Uruguay naufraga: el mismo rival, dos varas de medir
La prensa deportiva amaneció este lunes con un caso de manual sobre cómo el mismo resultado admite lecturas opuestas según la camiseta. España, que venía de empatar contra Cabo Verde, despachó a una débil Arabia Saudí con un 4-0 que los titulares unánimes consagraron como «reivindicación»: doblete de Oyarzabal en catorce minutos, gol temprano de Lamine Yamal, y el autogol saudí como guinda. Uruguay, en cambio, igualó 2-2 contra esa misma Cabo Verde que ya había demostrado frente a los españoles que no es comparsa de nadie, y recibió un aluvión de críticas que omitieron por completo el contexto.
La doble vara es transparente: cuando España tropieza ante Cabo Verde es un accidente; cuando Uruguay repite el resultado, es un fracaso que «complica su clasificación». En el otro extremo del prisma mediático, Bélgica fue castigada por su 0-0 ante Irán sin que casi nadie subrayara que jugó con diez hombres gran parte del partido, mientras Irán cosechó elogios por resistir sin que se le exigiera explicación por no vulnerar a un rival en inferioridad numérica.
“El relato mediático ya tiene su vara calibrada: Cabo Verde es el termómetro que delata quién recibe indulgencia y quién, condena.”
