Seis partidos, doce selecciones y la prensa mirando por la cerradura
La jornada del 26 de junio tuvo seis partidos, pero si uno dependiera de la prensa internacional, solo habrían ocurrido dos. España eliminó a Uruguay con un gol de Álex Baena al 42', y sin embargo los titulares españoles no encontraron mejor ángulo que regodearse en el error ajeno: Superdeporte habló de 'liada mundial de Muslera' y El Periódico la bautizó 'cantada'. Curiosa forma de celebrar una clasificación: el relato no fue lo que España hizo bien, sino lo que el rival hizo mal.
Mientras tanto, Francia goleó 4-1 a una Noruega sin Haaland con un hat-trick de Ousmane Dembélé en 32 minutos, suficiente para que Primicias le colgara el cartel de 'Balón de Oro' y Eurosport diagnosticara 'estado de gracia'. En fase de grupos, contra una selección descabezada, y ya reparten el Balón de Oro. La precisión periodística, como el VAR en ciertas jugadas, brilló por su ausencia.
Lo que la prensa omitió delata su parcialidad con más elocuencia que lo que publicó. Senegal le endosó un 5-0 a Irak con doblete de Pape Gueye y goles de Diarra, Sarr y Ndiaye: una goleada que en cualquier otro contexto sería portada, pero como los protagonistas no venden camisetas en los mercados que importan, quedó relegada al pie de página. Bélgica despachó 5-1 a Nueva Zelanda con exhibición de Trossard y De Bruyne, y tampoco mereció los honores del gran titular.
Cabo Verde y Arabia Saudí firmaron un 0-0 que, para la prensa global, sencillamente nunca ocurrió. Y el Egipto-Irán quedó suspendido al cierre, pero seamos francos: aunque se hubiera jugado, el silencio mediático ya estaba garantizado.
“La prensa global solo mira donde hay estrellas consagradas o escándalos. El resto del Mundial, silencio.”
