Goleada con brocha gorda y agonía con estrella: la prensa elige a sus héroes
La jornada del jueves en dieciseisavos reveló, una vez más, que el ángulo de la cámara periodística depende de quién sostiene el micrófono. La prensa española (ABC, MARCA, Eurosport, Diario de Sevilla) enmarcó el 3-0 ante Austria como una exhibición de autoridad: el doblete de Oyarzabal y el gol de Pedro Porro alimentaron titulares que rozaron la crónica de una coronación anticipada. Lo que apenas asomó en esas piezas fue el recorrido de Austria, una selección que sobrevivió a un grupo con Brasil y Serbia y que, hasta el minuto 89, mantenía un 2-0 decoroso en el marcador.
El menosprecio al rival no fue explícito, nadie escribió «Austria es débil», sino que operó por omisión: el foco absoluto en las virtudes propias convirtió al adversario en un decorado sin matices. Mientras tanto, la prensa portuguesa cubrió el 2-1 ante Croacia con el libreto del drama redentor: Cristiano Ronaldo empató y Gonçalo Ramos firmó el gol en el minuto 90+4. El sufrimiento, porque Portugal sufrió y mucho ante una Croacia que se adelantó con Perisic, quedó transformado en épica. En ambos casos, el rival apenas mereció un pie de foto.
“Cuando España golea, la prensa local escribe sobre una máquina; cuando Portugal sufre, escribe sobre un milagro.”