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sábado 27 jun·2 min de lectura·

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Argentina selló puntaje ideal con gol de tiro libre de Messi y ya piensa en Cabo Verde. Colombia dominó a Portugal sin poder romper el 0-0 y se quedó con el Grupo K. Croacia e Inglaterra avanzaron con oficio, mientras Argelia y Austria protagonizaron un empate de seis goles que la prensa ignoró.

Lionel Messi
Wikipedia (es)

La nota del Editor

Argentina cierra fase de grupos con puntaje ideal; Colombia domina a Portugal sin premio

La tercera jornada de los grupos J, K y L repartió emociones dispares en la tarde y noche del sábado. Argentina cerró la fase de grupos con puntaje ideal tras vencer 3-1 a Jordania en Arlington, con goles de Lo Celso, Lautaro Martínez y un Lionel Messi que ingresó en el complemento y sentenció con un tiro libre. La Albiceleste, que ya tenía asegurada la clasificación, se medirá en dieciseisavos contra Cabo Verde.

En el Grupo K, Colombia y Portugal firmaron un 0-0 en Miami que dejó sensaciones opuestas: los cafeteros dominaron el juego, generaron las mejores ocasiones y vieron cómo un gol de Dávinson Sánchez era anulado por fuera de juego milimétrico, pero no pudieron reflejar su superioridad en el marcador. Aun así, el empate les bastó para quedarse con el primer puesto del grupo. RD Congo, por su parte, remontó un 0-1 inicial ante Uzbekistán con tres goles en la segunda mitad (Wissa por dos y Mayele) para despedirse del torneo con una victoria por 3-1.

El Grupo L definió sus clasificados con oficio europeo. Croacia se impuso 2-1 a Ghana en Filadelfia con goles de Sucic y Vlasic, un resultado que clasificó a los balcánicos como segundos y a los africanos como uno de los mejores terceros. Inglaterra, sin despeinarse, resolvió su compromiso ante Panamá con dos goles en cinco minutos (Bellingham y Kane) para un 0-2 que confirmó su liderazgo de grupo.

El partido más vibrante de la jornada, sin embargo, llegó desde Kansas City: Argelia y Austria igualaron 3-3 en un encuentro que tuvo goles en los minutos 90+3 y 90+6, con un doblete de Riyad Mahrez para los argelinos y un cabezazo salvador de Sasa Kalajdzic para los austriacos. Un empate que, como tantos duelos del sábado que no tuvieron a Messi o Cristiano en cancha, mereció más titulares de los que recibió.

Las tres voces

Tres columnistas leen el mismo día con lentes distintos: el árbitro de la prensa, el cronista de autor y la sátira de la tribuna.

1
El VAR de la Prensa
Árbitro de la prensa

El póster de Messi y los seis partidos que nadie vio

La jornada del sábado tuvo seis partidos, pero el ecosistema mediático decidió que en realidad había uno solo. Argentina derrotó 3-1 a Jordania y los grandes titulares se comportaron como si el resto de la fecha hubiera sido una mera antesala: Olé, Infobae y C5N coincidieron en elevar a altar el 'puntaje ideal' de la Albiceleste y, sobre todo, el gol de tiro libre de Messi al minuto 80. Nada que reprochar al dato (Argentina selló los nueve puntos y avanza contra Cabo Verde), pero sí al encuadre: un triunfo ante una Jordania que encajó su tercera derrota en el grupo fue narrado con la épica de una final.

Mientras tanto, el partido más vibrante del día, Argelia 3-3 Austria, con goles en el 90+3 y en el 90+6, quedó reducido a una nota breve en los portales que sí lo mencionaron; la remontada de RD Congo ante Uzbekistán (3-1, tres goles en el segundo tiempo) no existió para las portadas del eje Buenos Aires-Madrid; y el 0-0 entre Colombia y Portugal, líder del Grupo K, recibió más atención por un gol anulado a Dávinson Sánchez en la prensa colombiana que por el análisis táctico de dos selecciones que se jugaban la cima. El sesgo fue doble: personalista, porque Messi volvió a succionar toda la luz de una jornada colectiva, y geográfico, porque el Sur Global futbolístico (Argelia, RD Congo, Uzbekistán, Panamá) apenas arañó un titular.

La prensa no informó lo que pasó el sábado, informó lo que le convenía que hubiera pasado. Cuando un golazo de tiro libre en el minuto 80 contra un rival eliminado recibe más cobertura que un empate de seis goles con dos tantos en tiempo añadido, el periodismo deportivo no está contando el fútbol: está vendiendo un póster.

2
El Decantador
Cronista de autor

Colombia ganó el partido que no ganó

El cero a cero entre Colombia y Portugal en Miami fue un espejismo. Quien solo mire el marcador creerá que fue un duelo parejo, de esos que se cancelan mutuamente, pero lo que pasó en la cancha fue otra cosa: una cátedra de dominio sin traducción en la red. Colombia le quitó la pelota a Portugal, la hizo circular con criterio, le cerró las bandas a Leão, aisló a Cristiano del circuito y durante largos tramos convirtió el Hard Rock en un monólogo.

El problema, como tantas veces en este deporte tan bello como cruel, fue el último pase y la última definición: sobró control, faltó puñal. Dávinson Sánchez llegó a mandar un balón al fondo, sí, pero el VAR se lo anuló por un fuera de juego milimétrico. Portugal, que llegó a Miami con puntaje perfecto, se fue agradecido de no haber recibido un castigo que habría sido justo: Martínez no encontró nunca la fórmula para que su equipo saliera del asedio y terminó abrazando el empate como quien abraza un botín inesperado.

Lo que deja este partido para el resto del Mundial es una advertencia con acento cafetero: Colombia ya demostró que puede someter a un candidato sin necesidad de correr detrás del resultado. Pero también deja una pregunta incómoda, la misma que persigue a los equipos que enamoran sin rematar: ¿tiene este grupo el colmillo suficiente cuando la posesión no alcance? Dominar es un arte, definir es un oficio. La diferencia entre ser un equipo de portada y uno de cuadro la marca el gol que hoy se quedó en deuda.

3
Tribuna
Sátira de la tribuna

Messi entra 20 minutos y ya son bicampeones; Cristiano y James, 90 minutos y ni un suspiro

En Dallas no hubo partido: hubo peregrinación. El AT&T Stadium fue una extensión de la Bombonera, el Monumental y el patio de la abuela en Rosario. Argentina liquidó a Jordania con oficio, pero lo único que importó fue verlo a él: Lionel Messi entró en el segundo tiempo, se calzó la cinta y en su primer tiro libre mandó la pelota a la jaula.

Gol, delirio y la prensa de Buenos Aires que ya imprime los afiches del bicampeonato. Es fascinante como funciona la fe albiceleste: ganarle a una Jordania que venía de perder con Argelia alcanza para desatar la epopeya. Ni un minuto de cautela, ni media coma de prudencia.

La Scaloneta avanza con puntaje ideal y la narrativa ya está cocinada: este Mundial es argentino o no es de nadie. Mientras tanto, en Miami, Cristiano Ronaldo y James Rodríguez protagonizaron el duelo de los diez que prometía fuegos artificiales y terminó en cero a cero con bostezos de cortesía. Colombia mordió, empujó, dominó, le anularon un gol a Dávinson Sánchez y se fue con las manos vacías de puntería.

Portugal, práctico y sin alma, firmó el empate como quien sella un recibo. El mismo grupo J que en Kansas City parió un Argelia 3-3 Austria con seis goles y un empate agónico al minuto 96, en Miami nos dio la siesta más cara del torneo.

Moraleja: en los Mundiales el guion no lo escriben los apellidos ni los patrocinadores, lo escriben los que meten la pelota adentro. Y ayer, entre tanto nombre ilustre, solo Messi se acordó de hacerlo.

Medidor de medios

La cobertura del sábado orbitó alrededor del gol de tiro libre de Messi, al punto de que la prensa del eje Buenos Aires-Madrid minimizó o directamente ignoró otros partidos con más goles, más dramatismo o mayor valor competitivo. El personalismo mediático volvió a aplastar la pluralidad del torneo.

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