El VAR de la Prensa: cuando todos goleen al mismo rival, el sesgo no firma autogol
Viernes 12 de junio. Dos partidos en la pizarra y una sola conclusión del tablero: Estados Unidos 4-1 a Paraguay (Grupo D) y Canadá 1-1 con Bosnia y Herzegovina (Grupo B). Lo deportivo es nítido: el anfitrión firma, según ESPN, sus mejores 45 minutos de la historia, con doblete de Balogun, mientras Canadá cosecha su primer punto en Mundiales.
Pero mi trabajo no es contar el marcador, sino revisar la repetición. Y en la repetición del 4-1 hay un patrón que se repite más que el gol: casi todos inclinan la cancha hacia el local y dejan a Paraguay en posición de comparsa. The Guardian lo trata literalmente como tal.
ESPN convierte el debut en una fiesta de Hollywood. 442/Perfil es el más duro del día: glorifica al anfitrión ("ganó, gustó y goleó") y castiga a la Albirroja llamándola pobre, con la defensa desnudada. Cuando el adjetivo elogioso solo viaja en una dirección, eso no es crónica, es hinchada con credencial.
Ahora, el VAR también absuelve. No todo el que cubre al ganador es parcial. AS y Marca se anclan al dato y al hito sin ensañamiento; The Athletic disecciona la solución del 9 en clave táctica, no épica; UOL y Al Jazeera hacen servicio puro (horarios, grupos, formato de 48), que es la forma más honesta de no tomar partido.
Y el contrapeso que vale la pena nombrar: El Comercio le da dignidad a la derrota citando a Alfaro ("nos superaron en todo"), y ge/Globo rescata al único que se distingue del lado perdedor, Mauricio Magalhaes, autor del gol paraguayo. Detalle no menor: tres técnicos argentinos cruzan el relato (Pochettino en el banco local, Alfaro en el rival), y medios como Olé y TyC leen el partido desde esa lente rioplatense. El sesgo nacional no siempre grita; a veces solo elige a quien le pone nombre y a quien deja como bulto estadístico.
Y hay un offside que casi nadie cobró: la cancha de fuera del campo. El golpe de Pulisic en el gemelo, el VAR que anula la amarilla a Ream por identidad equivocada y castiga a Almirón por simulación, la ausencia de Trump con Rubio encabezando la delegación en el SoFi, y los asientos vacíos, colas y operativo de seguridad masivo en Los Ángeles. Reviso los encuadres y la grieta es clara: Fox News (derecha) y el polo de izquierda como The Mirror US no leen el mismo estadio aunque miren el mismo partido; la ausencia presidencial y las butacas vacías son munición que cada lado dispara hacia su tribuna.
ESPN y Sky Sports se mantienen al centro en lo deportivo, pero el ruido político es donde el termómetro se dispara. Mi veredicto del viernes: 4-1 legítimo en el césped, sesgo confirmado en la mesa. La pelota no miente; los titulares, a veces, hacen la vista gorda.
“Cuando todos los medios eligen al mismo perdedor para humillar (Paraguay como "comparsa" en The Guardian, "pobre" en 442/Perfil) y al mismo ganador para glorificar (ESPN: "fiesta de Hollywood"), el sesgo deja de ser opinión y se vuelve patrón medible. El 4-1 fue real; la imparcialidad, no tanto.”
