La distancia también es un método
La cobertura más precisa del España 1-0 Argentina no vino de Madrid ni de Buenos Aires, sino de una redacción sin vínculo emocional con los finalistas.
El Reportero · 15 oct

España ganó 1 a 0 con un gol de Ferran Torres en la prórroga y conquistó su segunda Copa del Mundo. Esa es la información. Lo que vino después fue otra cosa: los medios españoles compitieron en hipérboles y hablaron de la mejor selección del siglo XXI y de reyes de todos los tiempos, mientras los argentinos, con una sobriedad poco habitual, aceptaron la derrota y giraron la conversación hacia la posible despedida de Lionel Messi. El partido, que fue cerrado y se decidió en el minuto 106 con un jugador más sobre la cancha, quedó sepultado bajo dos relatos que hablaban más de cada tribuna que del fútbol.
El dato revelador no está en Madrid ni en Buenos Aires, sino en la redacción de DW, el medio alemán sin vínculo emocional con los finalistas. Fue el que mejor documentó el partido: reconoció la superioridad de España sin negar la dignidad del subcampeón. No necesitó inflar al vencedor ni consolar al vencido, porque no tenía una camiseta que defender. Su cobertura deja una lección incómoda para el periodismo deportivo: cuanto más se tiene en juego, menos se cuenta el partido y más se cuenta a uno mismo.
No se trata de exigir neutralidad a los medios de los finalistas, una quimera y quizá un error. Se trata de reconocer que la distancia también es un método. La pasión explica por qué se escribe, pero no justifica dejar de mirar. España fue campeona por su constancia y por un gol de Ferran Torres, no porque sea la selección del siglo; Argentina cayó con dignidad después de jugar la última media hora en inferioridad numérica, y eso es mérito, no consuelo. Quien lo contó sin gritar ni llorar se acercó más a la verdad.
Conversación
Sé el primero en opinar.