La derrota que no fue titular
La prensa argentina aceptó la final sin excusas ni teorías conspirativas. Ese gesto, una rareza en el ecosistema mediático del fútbol, pasó desapercibido por ser ejemplar.
El Reportero · 24 ago

La final del Mundial dejó un dato mediático que nadie convirtió en titular: la sobriedad de la prensa argentina. Con la expulsión de Enzo Fernández como munición disponible, Clarín tituló con aceptación de la derrota, Olé reconoció a España como 'merecido campeón' y TyC Sports prefirió la emoción de la despedida de Messi a la polémica. No hubo rastro de excusas arbitrales ni de teorías conspirativas.
El gesto no es menor. En el fútbol, la derrota ajena suele explicarse por el árbitro, por la mala suerte o por una conspiración. La prensa argentina tenía la excusa perfecta: un hombre menos y una final perdida en la prórroga. Y no la usó. Eso, en este ecosistema, es una rareza. Y las rarezas, cuando no generan indignación, no generan clics.
Mientras los medios españoles competían en hipérboles, 'mejor selección del siglo XXI', 'reyes de todos los tiempos', algo esperable tras ganar un Mundial, y DW documentaba la superioridad de España sin minimizar al subcampeón, la verdadera anomalía estaba en Buenos Aires: perder sin buscar culpables. El sesgo del día fue emocional, no ideológico, y la emoción más digna fue la que menos espacio ocupó.
Si la sobriedad no se premia con cobertura, el mensaje es claro: solo el agravio merece la portada. El Mundial se cerró con un campeón y sin un solo 'robo'. Ese silencio es, quizá, el mejor dato del torneo, y también el menos contado.
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