← Noticias
Opinión

La derrota con dignidad: cuando la prensa argentina eligió el silencio en lugar del agravio

Clarín, Olé y TyC Sports rompieron el molde de la autoindulgencia y aceptaron la supremacía española sin excusas. Un gesto inédito que merece ser contado.

El Reportero · 22 jul

Lionel Messi
Wikipedia (es)

Tres días después de que Ferran Torres apagara las luces del MetLife Stadium con un gol que vale una estrella, lo más sorprendente no es que España sea campeona del mundo. Lo verdaderamente inaudito, lo que ningún corresponsal extranjero esperaba encontrar al abrir los diarios argentinos el lunes por la mañana, fue el tono. O mejor dicho, la ausencia de cierto tono.

No hubo portadas señalando al árbitro. No hubo editoriales sobre conspiraciones. No hubo teorías sobre el VAR, el fixture o la humedad de Nueva Jersey. Clarín tituló con aceptación serena de la derrota. Olé, el termómetro emocional del fútbol argentino, llamó a España "merecido campeón". TyC Sports, en lugar de buscar al culpable de turno, dedicó su energía a documentar la despedida de Lionel Messi con una melancolía contenida. La palabra que define la cobertura argentina de esta final es una que rara vez se asocia con el periodismo deportivo de ese país: sobriedad.

Conviene detenerse en lo excepcional del gesto. La prensa argentina tiene una larga tradición de procesar las derrotas importantes mediante el agravio. Ocurrió en 2014, cuando la final perdida ante Alemania se narró como una injusticia cósmica en lugar de un partido parejo decidido por detalles. Ocurrió en 2018, con un ciclo que terminó entre reproches internos. Pero esta vez no. Algo cambió. Tal vez fue el peso del ciclo dorado (un título en Qatar 2022 y otra final ahora) lo que permitió digerir la caída sin necesidad de buscar enemigos externos. Tal vez fue la evidencia irrefutable de que España fue superior, con el monopolio del balón y una defensa que neutralizó a la Albiceleste incluso antes de la expulsión de Enzo Fernández. O tal vez, simplemente, el periodismo deportivo argentino está madurando.

Mientras los medios españoles competían en hipérboles y se autoproclamaban "la mejor selección del siglo XXI", del otro lado del Atlántico se escribía la otra gran noticia del día: se puede perder una final del mundo y contarlo sin intoxicar a nadie. No es poca cosa. En un ecosistema mediático donde la polémica vende más que la aceptación, la prensa argentina eligió el camino difícil. Y eso, tanto como el gol de Ferran Torres, también pasará a la historia de este Mundial.

Comparte esta nota

WhatsAppX

Conversación

Anónimo o entra con tu cuenta

Sé el primero en opinar.