← Noticias
Opinión

El último partido de Deschamps no merece ser un pie de página

Mientras el mundo ya vive la final Argentina-España, el Francia-Inglaterra del sábado es mucho más que un trámite por el bronce: es el cierre de 14 años de un técnico que transformó a Les Bleus.

El Reportero · 17 jul

Didier Deschamps
Wikipedia (es)

Hay una categoría de partido que el periodismo deportivo ha declarado prescindible por decreto: el tercer puesto. Cada cuatro años, las redacciones repiten el mismo libreto. Es un trámite, dicen. Un amistoso con medalla, escriben. Los jugadores no quieren estar ahí, sentencian. Y entonces la cobertura se encoge, los análisis se vuelven vagos, y el partido queda reducido a un pie de página entre la semifinal y la gran final.

Este sábado, Francia e Inglaterra se enfrentan en el Hard Rock Stadium de Miami por el bronce del Mundial 2026. La maquinaria mediática ya tiene la cabeza en Nueva York, donde Argentina y España definirán el título un día después. Es comprensible. Pero hay algo en este Francia-Inglaterra que vuelve particularmente injusto el ninguneo rutinario: Didier Deschamps dirigirá a Les Bleus por última vez.

Catorce años. Ese es el tiempo que Deschamps ha pasado al frente de la selección francesa. Llegó en 2012, tras la resaca de la era Domenech y el cisma de Sudáfrica 2010, y reconstruyó todo: devolvió la disciplina, recuperó el respeto internacional y conquistó el Mundial de 2018, la segunda estrella para un país que llevaba veinte años persiguiéndola. Nadie ha dirigido a Francia tantos partidos como él. Nadie ganó tanto con la camiseta azul en el banquillo.

Su relevo ya está anunciado: Zinedine Zidane tomará el mando apenas termine el torneo. La transición es limpia, casi quirúrgica. Pero el foco está en el futuro, no en el adiós. La prensa francesa dedica más espacio a imaginar la era Zidane que a despedir a quien puso los cimientos sobre los que Zizou construirá.

Del lado inglés, el menosprecio también duele. Para Inglaterra, el bronce sería su mejor resultado en una Copa del Mundo en seis décadas, desde el título de 1966. Thomas Tuchel, cuestionado internamente tras la derrota agónica ante Argentina en semifinales, necesita la medalla para blindar su proyecto. No es poco.

El tercer puesto no es la final. Pero cuando un técnico de la estatura de Deschamps cierra un ciclo de 14 años, con un Mundial en las vitrinas y una selección que él mismo rescató del abismo, el periodismo debe algo más que un resumen de agencia. El sábado en Miami, el fútbol le debe a Didier Deschamps una última mirada. Y nosotros también.

Comparte esta nota

WhatsAppX

Conversación

Anónimo o entra con tu cuenta

Sé el primero en opinar.

El último partido de Deschamps no merece ser un pie de página · Mundial 2026