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El día que el Mundial se parte en dos

Argentina y Francia acaparan los titulares de la jornada del 22 de junio mientras Jordania y Argelia se juegan la vida en un duelo que la prensa global ya ha decidido ignorar. El patrón del sábado se repite: el fútbol que no vende no existe.

El Reportero · 22 jun

El sábado 20 de junio quedó una lección clara sobre cómo la prensa española cuenta este Mundial. Marca centró su narrativa en la remontada de Alemania y la goleada neerlandesa mientras omitió casi por completo el Ecuador-Curazao. El partido 1.000 de la historia de los Mundiales, un Japón-Túnez que terminó con fiesta samurái en Monterrey, solo existió para los medios mexicanos y para France 24. Los mapas mediáticos se dibujan con tiralíneas: lo que ocurre fuera de Europa y de las grandes marcas no merece tinta.

Este lunes 22 de junio el patrón se repite con precisión quirúrgica. La previa de la jornada la encabezan Argentina y Francia, las dos selecciones con mayor arrastre mediático del torneo junto a Brasil. La albiceleste de Messi comparece ante Austria en Dallas con un 99,5 por ciento de probabilidades de clasificar, según el modelo Monte Carlo de DUWO. Francia hace lo propio ante Irak en Filadelfia con un 99,1 por ciento. Son partidos de trámite para dos gigantes que ya tienen medio pie en dieciseisavos, pero su peso comercial garantiza que cada regate, cada gol y cada gesto de sus estrellas ocupará portadas, crónicas y análisis durante las próximas veinticuatro horas.

En la misma jornada, a la misma hora que Noruega-Senegal, se disputa el Jordania-Argelia en Santa Clara. Es un duelo de eliminación directa en el Grupo J: el que pierde se despide prácticamente del torneo. Dos selecciones del mundo árabe, sin Mbappé ni Messi, sin mercado europeo que las reclame, se juegan la supervivencia en un partido que ningún gran medio español tratará con la profundidad que merece. La cobertura se reducirá a una ficha técnica, cuando exista.

No se trata de pedir que Argentina y Francia no sean noticia. Lo son, y con razón: representan al fútbol de élite y concentran a las mayores figuras del deporte. El problema es la desproporción. Cuando un medio dedica quince párrafos al calentamiento de Mbappé y despacha con un copy-paste de agencia un duelo eliminatorio entre dos selecciones que han trabajado cada detalle durante cuatro años para llegar hasta aquí, no está informando: está decidiendo qué fútbol merece existir y cuál no. El Mundial tiene 48 selecciones. La prensa, en cambio, cubre unas doce. Las demás juegan en un torneo paralelo que solo ven quienes ya saben dónde buscarlo.

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